Plagio-Palabrería-Padura

Prometo ponerme pronto a mostrar las curiosas y burdas similitudes del bodrio que Padura publicó a finales del año pasado. No os podéis imaginar lo que se siente cuando se descubre que han robado de forma descarada un texto en el que se ha puesto tanto interés y pasión y que eso sucede en medio de una situación de ostracismo y de denigración tan peculiar como la que vivo. Entretanto, y por conocer las aristas del tema, estoy leyendo una tesis doctoral de más de 600 páginas titulada El plagio en las literaturas hispánicas: Historia, teoría, práctica, de Kevin Perromat, publicada, como no puede ser menos, en Francia, en la Sorbonne. Está muy bien escrita, lo cual es un alivio. Curiosamente, como es de 2010, no llega al momento en que Pérez-Reverte es condenado por el plagio de un texto que sirvió de base a la película Gitano. En fin, ya volveré sobre el asunto. Fijaos en la ilustración de este post, que da nombre al blog, porque también importa en “lo de Padura”.

“Quo vadis, Aida?” La matanza de Srebrenica llega a los Oscars de Hollywood… pero no solo

Del Variety, que están publicando sus apuestas para los óscars ganadores de este año: «Perhaps the most difficult task faced by any filmmaker attempting to commemorate an atrocity is to manage the vast disparities in scale. To communicate the extent of a war crime like the Srebrenica massacre, which saw 8,372 civilian residents of the Bosnian town, mostly men and boys, murdered by units of the Bosnian Serb Army in July of 1995, the canvas needs to be broad. But often, that scope can mean lower resolution when you zoom in, the individual human impact getting lost in the grain. But this is a perilous balance director Jasmila Žbanić (“On the Path,” 2006’s Berlin-winning “Grbavica”) achieves strikingly well in her deeply compelling, harrowing and heartbreaking “Quo Vadis, Aida?,” which reminds us that each of those 8,372 deaths is an individual, exponential multiplication of horror.»

En Cine maldito la resumen como sigue: «Žbanić nos traslada a Bosnia, en julio de 1995. Allí, el ejército serbio ha ocupado Srebrenica y Aida, una profesora de inglés de mediana edad con un esposo y dos hijos adultos, busca refugio y protección en una base de la ONU. Trabajando como traductora para las Naciones Unidas, Aida se siente segura. Sin embargo, el aparato de protección y empatía que la rodea empezará a venirse abajo lentamente: entonces, Aida tendrá que pensar en cómo salvar a su familia

Me da la impresión de que esta película tiene bastantes papeletas para llevarse el óscar a la mejor película extranjera. Independientemente de lo buena que pueda ser –estoy buscando dónde verla–, a los de Hollywood les encanta premiar aquellas películas en las que los organismos genuinamente europeos quedan malparados. Y las Naciones Unidas quedaron fatal con la pasividad de los holandeses en la matanza de Srebrenica. Se habla también de una película tunecina, El hombre que vendió su piel –¿alguien la ha visto?–, con un argumento muy original, film dirigido también por una mujer: Kaouther Ben Hania –¡¡el cine global está interesante!! Entre los actores europeos está… Mónica Bellucci.  Y por lo menos en el diseño de imagen de la película, parece que han dado el todo por el todo.

Y una entrevista a la directora… para ir hablando de algo más que de represalias estúpidas de estúpidos

Por cierto, que esta entrevista demuestra que los jóvenes italianos están saliendo muy bien preparados de la universidad… Continuará…