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Valencia - Barcelona - Francia & Ailleurs... [Foto: Pau Ros]

Lo mejorcito del Flamenco – Carlos Saura y Vittorio Storaro

Dedicado al chavalín de 5 años para el que un separatista radical catalán ha pedido que se lo deje solo en clase como castigo porque sus padres han reclamado que se cumpla la ley del 25% de clases en castellano: es decir, 6 horas a la semana.

45.000 euros para traducir a Padura… y Asaf Avidan de consuelo

Llevamos pagados 45.000 euros para traducir el bodrio-novelón de Padura a diferentes idiomas -francés, alemán e italiano–, concedidos por Acción cultural española. No entiendo por qué los españoles tenemos que pagar con nuestros impuestos la traducción de un ¿escritor? extranjero, que no vive en España, a idiomas y culturas que no atraviesan dificultades para sufragar la edición de nombres ya establecidos y con un mercado sólido. Puede sorprenderme que se paguen 15.000 euros para traducir al inglés la última de Javier Marías, pero no me ofende, no solo porque es español, sino sobre todo porque siempre hay calidad en sus obras y el grupo hoy llamado Penguin Random House, que incluye a Alfaguara, suele pagar dignamente –tarifas correctas, sin excesivos retrasos o la mayoría de veces sin retrasos– a sus colaboradores externos. Me indigna, en cambio, que paguemos por traducir a Padura, publicado por el Grupo Planeta, que ha bajado las tarifas de colaboradores externos a límites que no permiten vivir del propio trabajo. Sus editores –según mi experiencia– no respetan ni las leyes de la propiedad intelectual ni el derecho del trabajo mientras se carcajean de todo dios y todo santo al sacarse de la manga un millón de euros para pagar a sus trillizos de la novela policíaca.

Trillizas argentinas-rubias-CarmeMola

¡POR FIN SE HA DESCUBIERTO LA IdENTIDAD DE CARMEN MOLA!: ¡SON TRES!

Y, por supuesto, está el capítulo de los plagios.
Muchos se han rasgado las vestiduras por el premio a los tres escritores que se escondieron bajo un pseudónimo femenino, la Carmen Mola de las narices, pero pocos han caído en dos aspectos más relevantes para el negocio del grupo Planeta:
1) su necesidad urgente de introducirse en el negocio audiovisual, para lo cual necesitan perfiles como los de estos tres profesionales del guion y de la narrativa de grandes ventas; la proliferación de novelones peor o mejor urdidos, peor o mejor resueltos –sin ir más lejos, la más que fallida novela policiaca El último barco, en Siruela; Como polvo en el viento, y tantas más– respondería a esta necesidad de ofrecer material que pueda adaptarse al formato serie; no al formato película como puede ocurrir, sin que sus autores lo planeen: Distancia de rescate, es un buen ejemplo, que requieren de un trabajo de adaptación «de autor».

2) la cantidad de incautos que han enviado sus novelas de las que se extraerán personajes, situaciones, giros, puede incluso que voces narrativas, estilos para engordar o inspirar a escritores conocidos faltos de material novedoso. Han regalado a cambio de nada miles de páginas de literatura de peor o mejor calidad, pero de la que seguro extraerán un provecho que no es el del reciclado de papel.

Almudena Grandes

Una pena que no haya superado el cáncer, Almudena Grandes es la persona que una asocia a la vitalidad. Era como Balzac y de Balzac no nos importan las metáforas o la falta de ellas sino la arrolladora vitalidad que es capaz de trasladar a sus ficciones y cómo reflejan momentos clave de la historia. Se puede decir: no es escritor o escritora para mí, prefiero otros géneros, otros estilos, pero no tiene sentido denostarla como si ella hubiese intentado alguna vez el cambalache de creerse, qué sé yo, ¿Coetzee? ¿Dante? Forma parte del tipo de escritores que tienden puentes entre la literatura comercial y la gran literatura y que llevan a escritores, y a los lectores, hacia la literatura más compleja a fuerza de hacerles perder el miedo a la complejidad de la construcción literaria.
En la charla de presentación de su novela, La madre de Frankenstein –o cualquier otra–, es imposible no quedar prendados de su simpatía y de su apasionamiento por lo que cuenta. Al hablar de la locura en la España franquista, no puede obviarse a Carlos Castilla del Pino y sus interesantísimas memorias, Pretérito imperfecto, al que Almudena Grandes homenajea con su característica elocuencia.

 

 

Esteve Lucerón – La Perona – UPIFC

Hoy estreno exposición en ARCHIVO FOTOGRÁFICO DE BCN

ABOUT PASSION -- De fotografía y otros entusiasmos

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Copyright de todas las imágenes: Esteve Lucerón.

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Copias para exposición  realizadas en papel baritado por Jordi Gratacós (UPIFC)

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Esteve Lucerón (Pobla de Segur, 1950) realizó desde 1980 un trabajo de documentación fotográfica del poblado barraquista de La Perona, que se prolongó durante unos diez años y terminó coincidiendo con la erradicación del barrio.
La UPIFC –el sindicato de fotoperiodistas de Cataluña, del que soy socia por aquello de las afinidades electivas– acaba de publicar un número de su AGENDA sobre  este trabajo, acompañado de un interesante y prolijo estudio –en catalán–, sobre el barraquismo como fenómeno social en la Barcelona del siglo XX.

Hay un contraste evidente entre el estilo del estudio, firmado por Xavi Camino Vallhonrat y Pili Díaz Giner, de tono universitario y cargado de los eufemismos establecidos –«colectivo gitano»– con críticas muy suavizadas a las instituciones políticas, con las imágenes, muy directas, con personas mirando a cámara, desafiantes, cómplices histriónicas o…

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Eméticos Chirbes y Padura

A pesar de las risas sarcásticas que me provocó el escándalo del contenido plagado de insultos a la pléyade de sus rivales-defensores y enemigos varios, pocos días después del lanzamiento de los diarios de Plagiario 1 pasé la noche vomitando. La pesadilla se repitió una semana después, tras descubrir en la relectura de su bodrio, que Plagiario2 había incluido más escenas, situaciones y frases de mi malhadada novela. El médico diagnosticó una evidente depresión y me dio una baja testimonial, ya que ni se cura con fármacos ni puedo pagarme un descanso.

El libro de Chirbes ha caído en medio de la escena literaria igual que una rata muerta, tan podrida por dentro que allá donde alguien pinche escupe su putridez. Lo grotesco, y hasta divertido si no significara lo que realmente significa, es cómo figurones como Ródenas incurren desde La Vanguardia en la contradicción de desacreditar a la Sanz por el prólogo, que todos consideran «represalia» por lo que el valenciano larga contra su estilo, de un libro que va lleno de represalias. A Marta Sanz le ha importado, como al 99% de los enterados de esta historia, una sagrada mierda el daño que me han hecho desde cualquier punto de vista pero lleva ya un artículo y un prólogo para desquitarse de la crítica que el Gran Santón, ungido por ella más que por la mayoría, ha dejado en testamento.
Como si no fuese todo bastante grotesco, este y aquel critican el enfoque del prólogo que tachan de «psiquiatrización» confundiendo psiquiatría con psicoanálisis –¡qué nivel!–, porque no son capaces siquiera de objetar cabalmente –lo único cabal de todo este disparate, que si no estuviera Anagrama detrás no habría agitado ni una mota de polvo– que un enfoque psicoanalítico, así fuera de la pluma de Marta Sanz o de Valls, si no se acompaña de las cita de auténticos y reconocidos expertos, sería puro análisis silvestre, es decir palabrería de mero diletante, un guiso de fórmulas de aficionados para decir, aprovechándose de la autoridad que tiene esta disciplina como forma de análisis del lenguaje, lo que a uno le pica.
Padura, por su parte, odiadísimo por la gran mayoría de escritores e intelectuales cubanos disidentes, continúa, gracias al apoyo del grupo planeta, que no es apoyo baladí, en su ascendente carrera a encarnar la figura de Gran Escritor Cubano –incapaz de escribir «castrismo» ni una sola vez en ese engendro que puede acabar incluso premiado en Francia (qué decadencia), toma y retoma de Reynaldo Arenas, polvo rabioso en su tumba de saberlo.

Como antidepresivo, una dosis doble de talento: el fotógrafo Erwin Olaf con sus puestas en escena de inspiración pictórica en el video, y arriba con su compatriota la diseñadora de moda Iris Harpen (Felipe II, Vanity Fair ).

«Pillando olas» en Jot Down

surf - barbarian days William Finnegan

En «Pillando olas», que ya podéis leer en JotDown, hablo de dos memorias muy especiales, de dos personajes que me resultan muy atractivos y que no me canso de recomendar: Años salvajes, del periodista y surfer William Finnegan, que obtuvo el Pulitzer de biografías de 2016, y ¡Grabando!, del ingeniero de sonido y productor de grandes estrellas de la música Mark Howard –que contó con la colaboración de su hermano Chris. En español, publicadas por Libros del Asteroide y Ediciones Cúpula, respectivamente. Pero, bien se ve, me encanta la fotografía de la versión original. Esta última se publicó en verano. No hay que obviar la dificultad de traducir este tipo de libros con una jerga especializada que constituye parte del placer de la lectura: Eduardo Jordá y Pilar Recuero las firman.
Si buscáis lecturas que levanten el ánimo, las dos me parecen infalibles.

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