Pedro Sánchez y Errejón se despiden de Iglesias

Pedro Sánchez le dice adiós a Pablo: Six months with nothing other
Than a duvet and a jug of water
It’s a chemical jackpot babe
And we’ve got the winning number
Give me the first six months of love
Give me the first six months of love
Before the truth comes spilling out
Before you open your big mouth
One of the finest things in life
Gone on a serotonin ride

God knows I’ve waited long enough
Give me the first six months
First six months of love

 Íñigo Errejón le da calabazas a Iglesias: ah, sí, I’m a Party Girl…

 I just met them tonight and I feel like such a star
What’s your name
What’s your art
Nobody knows
About my broken heart
Yes I’m a party girl
Crazy girl
See my lips, how they move
Can’t you see
I’m a natural

Life of a party girl
Sexy girl
I used to be so fragile
But now I’m so wild
What did you do last night?
Oh, I was out so late,
now I’m so tired

What did you do last night?
Oh, I was out so late,
now I’m so tired

I’m a party girl

Emirates Confidential

Emiratos hotel juancarlos

Emirates Hotel, refugio de Juan Carlos de Borbón

juan carlos y jeque1

ah, la legendaria hospitalidad árabe… salvo para las mujeres, los extranjeros pobres y los periodistas críticos con el régimen (aquí y acullá).

juan carlos y asesino de kassogui

El rey Juan Carlos I junto al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bien Salmán, en el GP de Abu Dhabi de Fórmula 1, en 2018. La imagen se difundió dias después del brutal asesinato del periodista Yamal Khashoggi dentro del consulado de Arabia en Estambul. EFE

como dijo el poeta…
hay otros mundos, pero están en este.

Por favor, no finjáis que caéis del guindo. Anasagasti estuvo años hablando de los negocios del rey y fue tildado de loco. Y no os rasguéis las vestiduras dando a entender que en él empieza y termina la corrupción por lo que con su expulsión-salida-huida-exilio-fuga-extrañamiento España queda libre de nepotismo y comportamientos censurables, punibles por la ley.

 

Juan-Carlos-Franco

El dictador Francisco Franco descubre cuánto le han crecido los enanos

 

Porque no es lo mismo… no, no es lo mismo

 

 

No es necesario insistir en que soy republicana y creo que la monarquía tiene los años contados, pero… hoy hay un gran  pero en relación al escándalo que se ha organizado por la salida pactada de Juan Carlos I.

Es verdad que si yo me creyera la historia oficial sobre el 23 de Febrero y el golpe de Tejero, el escándalo de las cuentas suizas podría parecerme más grave de lo que me parece. Si considerase a Sofía de Grecia una santa, en lugar de una mujer de convicciones ultraderechistas, las infidelidades -vulgo, cuernos– que le ha impuesto durante tantos años su santo y católico varón me apenarían más. Con todo, a los desmemoriados y a los menores de 40 años, hay que subrayarles hoy que NO ES LO MISMO inspirarse en el Partido Demócrata de Estados Unidos, como hizo Juan Carlos de Borbón, que en el Partido Republicano del mismo país, como hicieron Pinochet y el resto de asesinos dictadores de América Latina.

Es decir, que no es lo mismo marcharse de un país y/o regresar a él cuando llevas una mochila de miles de muertos —crímenes de Estado es el término utilizado en toda América para estas intervenciones quirúrgicas auspiciadas y financiadas por los fascistas de Estados Unidos y ejecutadas por las fuerzas policiales armadas del país– que marcharte cuando te has burlado –como ha hecho gran parte de las élites del país– de tus compatriotas pobres. Que sí, que puede que sea la primera vez que Juan Carlos I no logra endilgarle a otro el muerto, como lleva haciendo toda su vida, pero continúa sin ser lo mismo Pinochet, Franco, Reagan, Thatcher, Nixon, Stroessner (Paraguay), Ríos Montt (Guatemala), Pétain (la Francia de Vichy), Kissinger, que Clinton, Carter o el propio Juan Carlos I.

Dicho lo cual… me figuro que el que está temblando en su casa ahora mismo es Felipe González. También para los desmemoriados, recuérdese que Pujol en su momento dijo –o predijo– que si caía él podrían caer nombre muy importantes.

 

Familia-real

La caída de los dioses… en versión hispano-griega

caduta degli dei1

La caduta degli dei  de Luchino Visconti

 

familia pujol

La caída de la familia real catalana

Sí, como dijo el gran sabio Alejandro Sanz: No es lo mismo ser que estar / No es lo mismo estar que quedarse, ¡qué va! / Tampoco quedarse es igual que parar / No es lo mismo. Será que ni somos, ni estamos ni nos pensamos quedar. Pero es distinto conformarse o pelear

 

 

 

 

Clases de español para extranjeros: Refranes populares. «No hay mal que cien años dure»…

Torturador peludo y con corbata, disfrazado de cantante latino para mujeres calientes.

A partir de la noticia siguiente, recogida del diario El País: 

MUERE BILLY EL NIÑO «quien ha pasado a la historia reciente de España como uno de los principales torturadores de la dictadura, el hombre más temido en los calabozos de la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, utilizados por el franquismo como un centro de detención y tortura.»

ANALIZA Y COMENTA LOS SIGUIENTES  REFRANES Y EXPRESIONES DEL ACERVO ESPAÑOL. ANALIZA ASIMISMO EL REGISTRO DE LOS PIES DE FOTO.

-No hay mal que con bien no venga.

–No hay mal que cien años dure…

y su coletilla: «ni cuerpo que lo resista».

–No está bien alegrarse del mal ajeno.

–Otro que se ha muerto en la cama.

Torturador español disfrazado de Míster Bombilla junto a sus plusmarcas y las compensaciones obtenidas en reconocimiento a su entrega entusiasta, más allá de cualquier exigencia de ley, al régimen anterior.

ANALIZA LAS REFERENCIAS DEL FRAGMENTO MUSICAL Y LA IMAGEN QUE LO ILUSTRA CON EL ACONTECIMIENTO DEL QUE TRATA EL DIARIO ESPAÑOL.

Wojciech Kilar – (Soundtrack) Película La muerte y la doncella

¿Abdicación? Ser o tener, he ahí el dilema

Está previsto que las 21.00h el rey Felipe VI se dirija a la nación, es decir a esta colla de ácratas –hoy confinados por decreto para protegernos del Corona-Virus– que no nos molestamos en cortar cabezas à la Mariantoniette porque nuestros reyes se bastan y se sobran para desprestigiar e invalidar la secular, absurda y obsoleta institución.

Y no sabría decir por qué llevo el día fantaseando con que Felipe VI va a abdicar, no solo por aquello de que vamos de acontecimiento extraordinario en acontecimiento apabullante, donde ya lo que ayer era sorpresa y pasmo hoy deja de serlo y nos pilla hechos a lo que sea –menos a un Chernóbil real, gracias a Dios–, sino también porque es lo más cómodo, y es lo que haría cualquier españolito, lo que en realidad hacen casi siempre los españoles.

Es decir, si tú te encuentras con más de cien millones de dólares a tu nombre en una cuenta bancaria, que en principio no sabes cómo ha llegado ese fortunón –calderilla diaria para el que la ha depositado– y cuando te enteras del cómo y el por qué, y en lo  que ese dinero supone como punta del iceberg de la fortuna paterna, te pones a pensar no solo en las explicaciones que tendrías que dar, en las justificaciones por el antes y el después de tu implicación en esa forma de herencia en vida –algo tan habitual en España en familias acomodadas–, y te paras a pensar en tu salud, ya algo machacada pese a una fachada aún muy resultona, y en lo ingratos y respondones que son tus súbditos, y en que tus niñas y tu mujer tienen la cabeza tan bien amueblada que podrían defenderse perfectamente en situaciones menos aparatosas que las que exige el palacio y sus pompas, cuando sopesas la que está por caer sobre el país y los años de seria incertidumbre que se vislumbran…

y te fijas en lo de p*** m*** que viven los exmonarcas griegos en el exilio…

lo mismo te da por decir que has acertado a leer la voluntad del pueblo soberano y que, en coherencia, cedes esa soberanía heredada a quien le corresponde… el pueblo español, esa colla de ácratas malagradecidos, etc, etc.

 

¿Gobierno de izquierda? ¿Sororidad? ¡No me hagas reír!

iglesias investidura noNo es solo una cuestión de agallas sino de lucidez

Desde el momento en que la cantidad de dinero que uno/una ingresa se convierte en la obsesión que devora el día y el estado de ánimo, el resto de aspectos de la vida  quedan desdibujados y la impresión que causan esos aspectos desvanecidos está condicionada por el GRAN problema. Alguien dijo que la realidad es aquello que no podemos hacer que desaparezca y que sigue ahí cuando abrimos los ojos. La realidad es, entonces, el fracaso de una izquierda genuina en España.

A la pregunta de quién es el culpable del fracaso de la llamada «negociación» entre PSOE y Podemos solo hay una respuesta: los dos. Pero ¿qué se puede decir que traspase la mediocridad de las reflexiones y nos lance hacia un futuro de verdad prometedor? De un lado tenemos a Sánchez, que ha hecho durante unos meses como presidente en minoría una política más progresista que la del ultramontano Rajoy. ¡Lo tenía fácil! Con esos logros ha mejorado sus resultados electorales. Pero el siguiente paso era el de siempre con los pseudo-socialistas del PSOE: una política de centro izquierda. Liberal en economía y progresista en «costumbres». Es decir, no cambia nada estructuralmente, pero los más pobres, los que quedan descolgados del sistema, optan a una cobertura asistencial más cómoda que la que no ofrecen los derechistas.

Entonces, Podemos, o mejor dicho Iglesias y sus cabezas-pensante, deciden que a cambio de brindarle a Sánchez el apoyo de sus pocos escaños lo justo, equitativo y sensato es nada menos que exigir ostentar la cartera de los principales ministerios del futuro gobierno. Por su parte, el PSOE ofrece cuatro puestecillos de bajo rango. Y unos y otros se extrañan de que el «interlocutor privilegiado» no acepte la oferta. Los argumentos de fondo: que si al ibex no les gusta podemos, que si esto y lo de más allá mientras las formaciones y partidos de derecha están creciendo a ojos vista… con el dinero de quién. Da igual porque es el dinero el que alimenta la máquina trituradora de futuro.

No voy a repetir lo que se ha visto en todas partes, incluido el juego de los periódicos para poner contra las cuerdas a Podemos y a sus diferentes apoyos (la campaña anti Colau también es reveladora mientras en Barcelona la gente anda con cuchillos, machetes, navajas, pistolas y si ni con esas a puños. Por cierto que la seguridad depende de la Generalitat, que está en manos de los independentistas, lo cuales boicotean a Barcelona privándola de medios para evitar que la ciudad se convierta en una Marsella de los años sesenta en el siglo XXI). Tampoco voy a comentar las ¡críticas! de la Rahola a los «indepes», como si ella no hubiese estado jugando durante los últimos años a separatista, antiespañola, etc.

No sé si es que lo hacen adrede o el bajo nivel de reflexión y de elaboración verbal –sí, Rivera hablando de «banda»– es también el mal del periodismo, que no sabe ofrecer una perspectiva independiente, la que, en cambio, sí se ve en publicaciones equivalentes en sesgo político: Le Monde y el NewYorkTimes (el original, claro) incluyen artículos sobre política nacional con análisis y datos que no son un insulto a la inteligencia de sus lectores. 

El problema de unos y otros, en esta pseudo-nueva izquierda –incluido el PSOE de Sánchez– a la hora de plantear programas «serios», es decir factibles y que no signifiquen en la práctica irse a la derecha por miedo a la ultraderecha, es que carecen de una experiencia de vida que sustente una moral en acto, una ética, que sea para los electores un valor de referencia, que funcionara de código para descrifrar las formulaciones esótericas de los programas que se presentan para ganar escaños.

Si los que acudieron a las concentraciones del 15-M hubiesen visto por una grieta que atravesara las capas del tiempo a los líderes de aquellas protestas hoy con su chalet, sus criaturas, sus exigencias maximalistas y suicidas, ¿qué decisiones habrían tomado?

Dentro de este contexto de frustración y de bajeza de miras, encajan las declaraciones de nuestras supuestas intelectuales de referencia protestando por la nula visibilidad de las mujeres en esos escenarios adonde precisamente se acude para dejarse ver, ferias, congresos, etc. Algunas llegan a refutar que el criterio de calidad sea determinante para elegir a los invitados a esos actos. Si el mérito ni la calidad del trabajo no cuentan ahora ni va a ser en un futuro inmediato  el criterio para seleccionar a los participantes en congresos, ferias y demás, ¿qué cambia? ¿Por qué las que critican el nivel de calidad como rasero para establecer la jerarquía no explican cuál ha de ser el criterio que justifique su visibilidad y los premios que ansían recibir?

No creo en la sororidad, podía ofrecer una lista interminable de ejemplos en que las mujeres han actuado de manera injusta contra otras mujeres –contra mí la lista es larguísima– al sentir amenazada su primacía por otras mujeres más válidas y valiosas que ellas, a ojos de cualquiera (si no de todos, ni siquiera de la mayoría) con unas gotas de decencia en su hacer.

(seguirá… pronto o tarde)